lunes, 18 de abril de 2011

Héroes

Y ahora es el turno de Rodolfo Anzaldúa, aquí viene el capitalino, con la oportunidad de darle la vuelta al marcador. Los Gigantes pierden 4 carreras a 1 en el séptimo juego de la Serie Mundial. Estamos en la parte baja de la novena entrada, hay dos outs, Rodolfo Anzaldúa se puede convertir en el héroe, la casa está llena de Gigantes. Viene el lanzamiento, batazo profundo por todo jardín izquierdo, le pelota vuela, vuela, vuela y ya no va a regresar Home Run de Rodolfo Anzaldúa y los Gigantes ganan la Serie Mundial, ¡Qué partido!

Si me dicen que como aficionados al beisbol nunca soñaron con una situación similar, no se los voy a creer, ese fue uno de mis sueños de pequeño, y luego se convirtió en parte esencial del juego cuando salía al parque sólo con uno o dos amigos y uno lanzaba, otro bateaba y uno más estaba de jardinero. Creo que todos, repito, soñamos con esto.


El partido del domingo fue de antología, de aquellos que no pueden olvidarse, como aquel del 10 de julio de 2009 cuando Carlos Valencia conectó sencillo productor que se trajo a Miguel Ojeda a la registradora para darla la victoria a su equipo 4 a 3 sobre Nuevo Laredo, en aquella ocasión Eduardo Salgado había dominado a los Diablos y los había tenido comiendo de su mano durante 8 entradas, Nuevo Laredo ganaba 3 a 2 después de ocho entradas y media y a Carlos Valencia le tocó ser el héroe, ha sido uno de los festejos más emocionantes que he visto, la victoria fue asombrosa.


Un día antes, el 9 de julio, le había tocado a Oscar Robles dar el imparable de la victoria en la décima entrada para que los Diablos ganaran 8 a 7, en aquella ocasión la carrera de la victoria cayó en los spikes de Iván Terrazas.


El beisbol está lleno de héroes, a veces son héroes de toda una temporada, como aquella del campeonato de 2008 cuando David Cortés tuvo uno de los porcentajes de carreras limpias más pequeños que he visto en mi vida, y a veces hay héroes en cada batalla, en cada partido como Robles o como Valencia, o como Bojorquez en innumerables ocasiones, o como Saucedo (que el 27 de junio de 2009 también decidió un partido en la parte baja de la novena entrada con un Home Run)


Ese partido del Domingo 17 de abril será recordado por muchos. Unos cuantos, los que se quedaron en el estadio después de que la lluvia volviera a azotar el Foro Sol por espacio de 40 minutos, otros más que se quedaron en la tribuna después de que el pitcheo de relevo de los Diablos volvió a fallar. En la parte baja de la octava entrada los Diablos llegaron con una desventaja de una carrera, Mario Valenzuela dio imparable para levantar la voz de ataque y luego fue sustituido por Emmanuel Ávila. El joven promesa de los Diablos no se pudo mover de ahí. Y como dicen que las carreras que no hagas te las van a hacer, Saltillo hizo dos más en la parte alta de la novena para poner el marcador 13-10. Mucha gente se fue después de eso.


Las tribunas estaban casi desoladas cuando comenzó la novena baja después de más de cinco horas de tiempo corrido en el partido. Gamboa se ponchó para abrir la entrada y eso decepcionó todavía más a los fanáticos, Luego Heras y Castillo conectaron sencillos dejando hombres en las esquinas y luego Terrero que había emocionado a muchos con un batazo de foul que cayó en los bleachers del jardín izquierdo, se quedó congelado ante un lanzamiento del cerrador de Saltillo Rafael Díaz, dos outs, la esperanza moría. Pero luego venía Japhet Amador que había estado imparable contra Saltillo. Japhet elevó profundo por jardín derecho, a banda contraria, José López que estaba de jardinero izquierdo se movía lentamente rumbo a la barda y parecía que el partido moría. Pero López llegó a la franja de advertencia y luego saltó tratando de atrapar el batazo de Amador y angustiosamente la pelota se voló la barda y López aterrizaba en el terreno con la mano y el guante vacíos. El partido se había empatado. Los gritos en las tribunas eran ensordecedoras, los pocos que se quedaron hacía más ruido que los más de nueve mil aficionados que estuvieron durante gran parte del juego. Luego vino Emmanuel Ávila que había corrido de emergente por Valenzuela en la octava y Ávila pegó doblete. Lo lógico era que Orlando Sánchez manda a Rafael Díaz a caminar a Carlos Valencia, para buscar un out forzado en el cuadro, el polvorita hizo lo que dicta el librito.


Creo que tanto por mi cabeza como por la de muchos aficionados pasaban esas escenas de los grandes festejos de los Diablos, en los cuales en la última entrada o bien en extrainnings aparecía un héroe para darle la victoria a la Pandilla Escarlata. Era el turno para Gerónimo Gil. El Ceviche bateó un sencillo por encima del segunda base. Ávila se arrancó rumbo a la registradora, de verdad, si quieres tener a un corredor que entregue el físico y el corazón en una situación de esas, ese es Ávila. Emmanuel llegó tendido al plato dándole la victoria a su equipo. Los Diablos ganaron 13-14 viniendo de atrás por cuarta ocasión en el juego.


Seguramente Japhet soñó con algo parecido a eso que describí en las primeras líneas de este relato, seguro que Gerónimo Gil lo soñó también siendo niño en Oaxaca, ambos se convirtieron en héroes. Pero los héroes no aparecen en el campo de un día a otro, se requiere mucho tiempo de esfuerzo, trabajo duro y dedicación para poderse convertir en uno, y así es en el beisbol como en la vida, todos y cada uno de nosotros tenemos la oportunidad de ser héroes en lo que trabajemos, ya sea si somos abogados, cocineros o bien amas de casa, si trabajamos mucho seguro que para alguien en algún lugar siempre seremos héroes.

domingo, 17 de abril de 2011

Fama y Fortuna


Me sentí posiblemente igual de emocionado que aquella primera ocasión en que me tocó ir a transmitir al foro. O al menos eso creía.


El sueño de cualquier comunicador o de cualquier estudiante de comunicación es estar en los medios de comunicación. Esa es la tendencia principal, muchos de nosotros olvidamos que el campo de trabajado para comunicadores fuera el aire es muy amplio, pero siempre nos dejamos seducir por las mieles de la fama y también de la fortuna que el micrófono y la cámara traen consigo, fama y fortuna que muchas veces no llegan.


Cuando comencé a trabajar con los Diablos fue en la campaña de 2002, me mandaron a cubrir la final entre Diablos y Tigres en el Foro, la victoria fue para los escarlata. A partir de la campaña de 2003 comencé a hacer las cabinas de la pandilla escarlata en los juegos de visitantes, era un trabajo “sencillo” puesto que no tenía que trasladarme al estadio, por lo mismo no tenía que lidiar con el tráfico, en la cabina podía pasar una transmisión seco sin importar que cayera un diluvio en el Foro, mi silla era acojinada, en fin transmitir en cabina es más cómodo que ir al estadio.


En la espera de esas transmisiones muy seguido me topaba con Toño de Valdés en la oficina de deportes de Grupo Acir, alguna vez me preguntó que como me sentía, le contesté que nervioso, y el me dijo que el día que dejara de sentirme así me dedicara a otra cosa, bueno, pues si sigo sintiendo los mismos nervios y la misma emoción previo a cada transmisión que desde entonces, por lo tanto me puedo seguir dedicando a esto.


La primera vez que me mandaron a transmitir al estadio fue para un partido en el que los Diablos recibían a la Laguna, llevaba ya tres años en las transmisiones y yo todavía no conocía al equipo ese día lo empecé a conocer, fue en la temporada de 2005. La emoción era inclusive mayor que en las otras transmisiones, los nervios se multiplicaban por diez, o quizá por más, iba a trabajar directamente con Toño de Valdés, cosa que no había hecho antes, y ese en realidad era mi sueño de estudiante, y ese día lo iba a lograr. Arrancó la transmisión y Agustín Castillo saludó a los radioescuchas minutos después me enteré que Toño no iba a ir a ese partido.


El sábado en el Foro en el segundo juego entre Saraperos de Saltillo y nuestros Diablos sucedieron varias cosas para recordar. Primero en cuanto llegué al estadio me topé casi de inmediato con Iván Terrazas, he de decir que de todos los jugadores de los Diablos posiblemente es con el que tengo mejor relación. Nos saludamos y platicamos un rato del programa de Box Score que compré para llevar los juegos en la Ipad2 y varios jugadores me saludaron ahí en el dugout, me sentí bien en que en esta ocasión fueron ellos los que se acercaron a saludarme a mi y no viceversa, creo que también ya están acostumbrados a ver a un tipo de sombrero en la caseta partido a partido.


Previo a eso cuando compraba boletos para mi familia en la taquilla, la voz de un hombre dijo mi nombre junto a mí y volteé a verlo. Se presentó conmigo y me presentó a su hijo Diego. Se trataba de Carlos que junto a su hijo Carlitos, eran radioescuchas de la estación desde antes inclusive que yo entrara a trabajar ahí. Me saludó con gusto y le dije que en realidad el gusto en conocerlo era mío y no por pura formalidad, de verdad me dio gusto. Cuando entré al estadio la voz de una mujer, una adolescente de igual manera mencionó mi nombre y me pidió que le firmara una pelota. ¡Me sentí muy emocionado! Era la segunda vez que daba un autógrafo y sí, que me sentí de maravilla. Se llamaba Nancy. Después de eso me fui a tomar los lineups y cuando salí a comer algo previo al partido sucedió de nuevo. Estaba comiendo mis acostumbradas quesadillas cuando sentí un jalón en mi chaleco miré hacia abajo y ahí estaba el pequeño Diego entregándome una libreta. La tomé y le pregunté si quería que la firmara, el sólo asintió. Lo hice y su papá, Carlos, me agradeció a lo lejos. Me volví a sentir muy bien.


Los Diablos tenían una ventaja de 5 a 0 con un extraordinario pitcheo de Roberto Ramírez que siguió intratable en la temporada. Me da mucho gusto que esté tirando bien sobre todo por todos aquellos que ya hablaban del retiro del número 25 de los Diablos aún antes de que él siquiera esté pensando en él. En la parte alta de la sexta comenzó a caerme agua. El cielo se había transformado de un gran cenit azul a una gran cubierta de nubes grises y ya comenzaba a llover. Huí a cubrirme de la lluvia, porque créanme, sé lo que puede ser empaparse así del lado de primera(y no quería que se mojara mi ipad), y minutos después se soltó la tromba.


Mientras subía a ver a mi familia durante el aguacero tuve la oportunidad de saludar a varios fanáticos en el camino de subida, muchas caras nuevas, otras que saludo partido a partido y eso también me hizo sentir bien. Y me hizo sentir todavía mejor encontrar a mi esposa Laura y a mis pequeños en las gradas acompañados por dos de mis mejores amigos, compadres ya, quienes también iban con sus hijos.


En fin el partido se suspendió debido a la fuerte lluvia que volvió loco no sólo el Foro, sino toda la ciudad. Y este graduado de comunicación, ahora tiene a la Fama y la Fortuna con un diferente concepto. La Fama no me interesa, si la hubiera querido le hubiera hecho al reportero hablando de futbol en cualquier noticiero de información general ya sea en tele o en radio y posiblemente hasta a patiño me hubiera rebajado. La Fortuna ya la tengo y no, no es económica. Mi Fortuna es poder contar con una hermosa familia. Mi Fortuna es poder hablar y saludar a todos y cada uno de los aficionados de baseball en el parque de pelota. ¡Qué afortunado soy!

viernes, 1 de abril de 2011

Los tres amos

Posiblemente fueron las mancuernillas lo que más me tardé en elegir. Ya enfundado en un traje oscuro, con una camisa blanca por demás elegante escogí aquellas con forma de reloj de arena. Era miércoles, un día muy importante para mí, ese día era mi primera transmisión de 2011 en Grupo Acir para los Diablos Rojos del México.


Dice un dicho popular que el que a dos amos sirve con uno queda mal, bueno, pues yo le sirvo a tres. Además de locutor de radio, doy clases en la universidad Anáhuac, y además trabajo en el área de crédito de una dependencia de gobierno. Cuando puedo tomo fotografías de bodas, bautizos, etc. Pero lo que de verdad me emociona es el beisbol y trabajar en él. Ya enfundado por completo en mi elegante atuendo escogí mi sombrero, mismo que no puede faltar a las transmisiones. Salí de la recámara, mi esposa estaba todavía dormida, ahí, en la mesa del comedor estaba todo listo para la aventura beisbolera. Mi computadora, mi acreditación, mi cámara fotográfica, mi gafete de estacionamiento, mi radio am, mi radio de repuesto por si el primero falla, en fin, todo estaba listo. Tomé mi acreditación y la sostuve por unos segundos, a ella la había enganchado en el portagafete que compramos mi esposa y yo en nuestro viaje a la Serie Mundial, otro gran recuerdo, ver como se corona tu equipo en la Serie Mundial, es importante, pero haber sido parte de ello, como dicen los anuncios de las tarjetitas, no tiene precio.


El Miércoles la primera parada fue a la Universidad, donde le enseñé a los alumnos la manera de crear anuncios para radio. Uno de los mayores problemas que tenemos los comunicadores cuando estamos en la escuela es que todos creemos que tenemos un publicista dormido dentro de nosotros, bueno pues, malas noticias, les tengo que abrir los ojos. En primera no todos tienen a ese publicista en su interior, en segunda los que lo llegan a tener lo tienen tan dormido que cuesta mucho trabajo despertarlo, y aquellos que tienen la fortuna de tenerlo despierto, muchas veces escogen otras ramas de la comunicación para desarrollarse, o incluso deciden estudiar otras carreras que no tienen nada que ver con la comunicación. Fue una clase gratificante, tanto los alumnos como yo nos reímos mucho mientras la impartía. Primer amo servido: Mis alumnos.


De camino a mi oficina iba narrando en el coche, como niño chiquito, como niño que nunca en su vida ha tocado un micrófono y que le emociona hacerlo “Bienvenidos fanáticos a una transmisión más que Grupo Acir tiene preparada para todos ustedes, hoy desde el infierno los Diablos reciben a los Vaqueros en el segundo se la serie, misma que está a favor de la pandilla escarlata con la victoria conseguida el día de ayer…”. Es gracioso, pero seguramente los de los coches vecinos que me llegaron a ver como abría la boca pensaron que estaba cantando. En la oficina tuve un día complicado, un día en el que tuve mucho trabajo gracias a Dios. En un abrir y cerrar los ojos, ví que el reloj decía que eran las cinco de la tarde, hora en la que me tenía que salir con destino al Foro. Segundo amo servido.


Cuando trabajaba de tiempo completo en la estación de radio una de las razones por las cuales decidí dejarlo fue porque mi esposa Laura estaba embarazada y no me quería perder gran parte de su vida por estar en el radio todo el tiempo. Ahora, años después, Laura, y mis dos hijos son parte importante de las transmisiones. Ahí estaban cuando llegué al auto, esperándome para irnos juntos a la pelota, mi esposa y mis dos pequeños, mismos que estaban vestidos con indumentaria beisbolera.


Mi esposa me preguntó que cómo me sentía, yo le contesté que me sentía tan nervioso como si fuera la primera vez que iba a transmitía en esta temporada, lo cual era cierto. Ella pensó que yo le iba a decir que me sentía igual de nervioso que la primera vez que fui al estadio, y la verdad era esa. Tenía una mezcla sin igual de sentimientos que se me reflejaban en los movimientos estomacales. Los románticos se refieren a esto como mariposas, yo no sé que sea, pero lo cierto es que estaba sumamente emocionado. Estaba muy nervioso, pero siempre que siento eso recuerdo las palabras de Toño de Valdés que un buen día previo a una transmisión me dijo: “El día que ya no te sientas nervioso antes de una transmisión, dedícate a otra cosa


De nueva cuenta el encontrarme con mi familia en las tribunas y con mi familia beisbolera en el campo fue mágico. Saludé a Antonio Liaño, a Paty Guerra, a Iván Terrazas entre muchos otros del lado de primera. Por tercera me encontré a Lalo St. Martin, David Collado, Darío Haro, Don Pete, Don Sele, entre muchos otros. Si que el beisbol es mágico y a veces la magia todavía es más poderosa antes de que inicie el partido.


Por el lado de tercera me topé con Miguel Ojeda a quien después de tantos años de verlo vestido de rojo me sorprendió verlos e naranja. Saludó primero a Agustín Castillo con quién también coincidí en el dugout visitante y luego yo, al terminar de anotar el lineup vaquero me regresé, toqué su hombro, se volteó y me saludó con una sonrisa y un abrazo. En realidad nunca convivimos mucho pero Miguel siempre estuvo dispuesto a ayudarnos a todos los del equipo de transmisiones en nuestras labores como cronistas.


El partido comenzó y terminó en un santiamén. Los Vaqueros lograron romper con una racha de ocho derrotas consecutivas a costillas de los Diablos derrotándolos 3 a 2 con un largo cuadrangular de Emmanuel Valdez en la parte alta del octavo rollo. Cuando los Diablos bateaban en la baja y sus compañeros estaban en el campo me acerqué a Emmanuel a tratar de asegurar la entrevista al final. Me dijo que primero había que esperar a ver como acaba el juego, yo no podía estar más de acuerdo. A la postre ese home run fue como una estaca que Emmanuel había clavado en el corazón del Diablo. La pandilla no se puedo recuperar y perdió el partido. Me acerqué a Emmanuel quien amablemente me dio la entrevista. Lo fácil hubiera sido entrevistar a Ojeda con el que ya hay algo parecido a una relación “laboral”, pero el héroe del partido había sido el Peque, apodo con el que se le conoce a Emmanuel.


Así que terminó la primera serie completa en casa con saldo negativo para los Diablos, luego de ganar las dos primeras series como visitantes, pierden esta en contra de la Laguna, puesto que el jueves cayeron en extrainnings 9 a 5. Ahora los Diablos viajan a Monclova mientras Shakira se va a retorcer en el Foro. Esperemos que tengan buena suerte. Tercer amo: servido.