Me sentí posiblemente igual de emocionado que aquella primera ocasión en que me tocó ir a transmitir al foro. O al menos eso creía.
El sueño de cualquier comunicador o de cualquier estudiante de comunicación es estar en los medios de comunicación. Esa es la tendencia principal, muchos de nosotros olvidamos que el campo de trabajado para comunicadores fuera el aire es muy amplio, pero siempre nos dejamos seducir por las mieles de la fama y también de la fortuna que el micrófono y la cámara traen consigo, fama y fortuna que muchas veces no llegan.
Cuando comencé a trabajar con los Diablos fue en la campaña de 2002, me mandaron a cubrir la final entre Diablos y Tigres en el Foro, la victoria fue para los escarlata. A partir de la campaña de 2003 comencé a hacer las cabinas de la pandilla escarlata en los juegos de visitantes, era un trabajo “sencillo” puesto que no tenía que trasladarme al estadio, por lo mismo no tenía que lidiar con el tráfico, en la cabina podía pasar una transmisión seco sin importar que cayera un diluvio en el Foro, mi silla era acojinada, en fin transmitir en cabina es más cómodo que ir al estadio.
En la espera de esas transmisiones muy seguido me topaba con Toño de Valdés en la oficina de deportes de Grupo Acir, alguna vez me preguntó que como me sentía, le contesté que nervioso, y el me dijo que el día que dejara de sentirme así me dedicara a otra cosa, bueno, pues si sigo sintiendo los mismos nervios y la misma emoción previo a cada transmisión que desde entonces, por lo tanto me puedo seguir dedicando a esto.
La primera vez que me mandaron a transmitir al estadio fue para un partido en el que los Diablos recibían a la Laguna, llevaba ya tres años en las transmisiones y yo todavía no conocía al equipo ese día lo empecé a conocer, fue en la temporada de 2005. La emoción era inclusive mayor que en las otras transmisiones, los nervios se multiplicaban por diez, o quizá por más, iba a trabajar directamente con Toño de Valdés, cosa que no había hecho antes, y ese en realidad era mi sueño de estudiante, y ese día lo iba a lograr. Arrancó la transmisión y Agustín Castillo saludó a los radioescuchas minutos después me enteré que Toño no iba a ir a ese partido.
El sábado en el Foro en el segundo juego entre Saraperos de Saltillo y nuestros Diablos sucedieron varias cosas para recordar. Primero en cuanto llegué al estadio me topé casi de inmediato con Iván Terrazas, he de decir que de todos los jugadores de los Diablos posiblemente es con el que tengo mejor relación. Nos saludamos y platicamos un rato del programa de Box Score que compré para llevar los juegos en la Ipad2 y varios jugadores me saludaron ahí en el dugout, me sentí bien en que en esta ocasión fueron ellos los que se acercaron a saludarme a mi y no viceversa, creo que también ya están acostumbrados a ver a un tipo de sombrero en la caseta partido a partido.
Previo a eso cuando compraba boletos para mi familia en la taquilla, la voz de un hombre dijo mi nombre junto a mí y volteé a verlo. Se presentó conmigo y me presentó a su hijo Diego. Se trataba de Carlos que junto a su hijo Carlitos, eran radioescuchas de la estación desde antes inclusive que yo entrara a trabajar ahí. Me saludó con gusto y le dije que en realidad el gusto en conocerlo era mío y no por pura formalidad, de verdad me dio gusto. Cuando entré al estadio la voz de una mujer, una adolescente de igual manera mencionó mi nombre y me pidió que le firmara una pelota. ¡Me sentí muy emocionado! Era la segunda vez que daba un autógrafo y sí, que me sentí de maravilla. Se llamaba Nancy. Después de eso me fui a tomar los lineups y cuando salí a comer algo previo al partido sucedió de nuevo. Estaba comiendo mis acostumbradas quesadillas cuando sentí un jalón en mi chaleco miré hacia abajo y ahí estaba el pequeño Diego entregándome una libreta. La tomé y le pregunté si quería que la firmara, el sólo asintió. Lo hice y su papá, Carlos, me agradeció a lo lejos. Me volví a sentir muy bien.
Los Diablos tenían una ventaja de 5 a 0 con un extraordinario pitcheo de Roberto Ramírez que siguió intratable en la temporada. Me da mucho gusto que esté tirando bien sobre todo por todos aquellos que ya hablaban del retiro del número 25 de los Diablos aún antes de que él siquiera esté pensando en él. En la parte alta de la sexta comenzó a caerme agua. El cielo se había transformado de un gran cenit azul a una gran cubierta de nubes grises y ya comenzaba a llover. Huí a cubrirme de la lluvia, porque créanme, sé lo que puede ser empaparse así del lado de primera(y no quería que se mojara mi ipad), y minutos después se soltó la tromba.
Mientras subía a ver a mi familia durante el aguacero tuve la oportunidad de saludar a varios fanáticos en el camino de subida, muchas caras nuevas, otras que saludo partido a partido y eso también me hizo sentir bien. Y me hizo sentir todavía mejor encontrar a mi esposa Laura y a mis pequeños en las gradas acompañados por dos de mis mejores amigos, compadres ya, quienes también iban con sus hijos.
En fin el partido se suspendió debido a la fuerte lluvia que volvió loco no sólo el Foro, sino toda la ciudad. Y este graduado de comunicación, ahora tiene a la Fama y la Fortuna con un diferente concepto. La Fama no me interesa, si la hubiera querido le hubiera hecho al reportero hablando de futbol en cualquier noticiero de información general ya sea en tele o en radio y posiblemente hasta a patiño me hubiera rebajado. La Fortuna ya la tengo y no, no es económica. Mi Fortuna es poder contar con una hermosa familia. Mi Fortuna es poder hablar y saludar a todos y cada uno de los aficionados de baseball en el parque de pelota. ¡Qué afortunado soy!
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